WEBRINDE

Las fichas también pueden hablar el lenguaje de tu actividad

Campos personalizados en el CRM.
Guarda el dato que tu negocio necesita.

Si siempre escribes la misma referencia en las notas, quizá merece un campo propio. Un acabado previsto, una medida o una condición de acceso pueden ser importantes para tu servicio. Con los campos personalizados en el CRM de WEBRINDE Business preparamos contigo qué información añadir a las fichas de clientes, trabajos y equipos.

Una nota repetida puede convertirse en una pregunta concreta.

En WEBRINDE te acompañamos en la implantación. Durante la implantación revisamos contigo qué datos pide tu equipo una y otra vez. Antes de añadir un campo, concretamos qué significa y para qué se utiliza. «Medida» puede resultar ambiguo; «Superficie prevista, en m²» expresa mejor qué debes introducir.

La configuración permite indicar una etiqueta, un tipo de campo y un orden de presentación. También contempla su estado activo y una opción de obligatoriedad que revisamos con el formulario correspondiente. Preparar estos criterios ayuda a que las personas escriban la información con el mismo significado.

El objetivo es disponer del dato en la ficha donde se trabaja con él. La organización general de contactos e historial se desarrolla en gestión de clientes; aquí el foco está en la información adicional de tu actividad.

Decide si el dato pertenece al cliente, al encargo o a la unidad.

¿Puede cambiar el acabado aunque el cliente sea el mismo?Si la respuesta es sí, preparamos ese dato en el trabajo al que corresponde. El cliente conserva su propia información y el equipo mantiene sus características.

Una condición habitual del cliente y una característica de un trabajo concreto pueden cambiar en momentos distintos. Si guardas todos los datos en el mismo lugar, después cuesta saber a qué asunto se refieren.

Muestras de acabado mate y brillo para concretar la especificación de un encargo de rotulación
El acabado solicitado pertenece al encargo: un cliente puede elegir opciones diferentes en otros trabajos. Ilustración generada con IA; no muestra un servicio real.

Ejemplo ficticio: una empresa de rotulación necesita anotar el acabado solicitado para cada encargo. El mismo cliente puede pedir mate en un trabajo y brillo en otro. En ese caso, el acabado se organiza en la ficha del trabajo. Una característica propia de una máquina se prepara en la ficha del equipo.

El formato cambia la forma de introducir la información.

Business contempla texto breve, texto largo, número, fecha, lista y casilla de sí/no. La elección depende del uso. Una lista puede recoger opciones acordadas; un texto largo sirve para una explicación que necesita detalle.

Dato del ejemploFormato que podemos valorar
Acabado previstoLista con opciones definidas
Superficie prevista en m²Número, con la unidad indicada en la etiqueta
Fecha de referenciaFecha
Instrucciones de accesoTexto largo

Ejemplos ficticios de configuración, sujetos a la revisión de tus formularios.

Distribución de un dato de cliente, dos acabados de trabajos y una referencia propia de equipo
Antes de elegir el formato, identificamos a qué ficha pertenece el dato y cuándo puede cambiar. Esquema original con ejemplo ficticio; no es una pantalla de Business. Ampliar el esquema.

Una medida guardada no convierte automáticamente ese valor en una cantidad de presupuesto. Tampoco debes dar por hecho que un campo adicional se imprime en documentos, aparece en informes, sirve como filtramos o alimenta una automatización. Si necesitas uno de esos usos, lo concretamos y comprobamos expresamente.

Prueba el campo con dos encargos que tengan diferencias.

  1. Escribe la pregunta. Define el dato que necesitas y quién lo conoce.
  2. Escoge su contexto. Sitúalo en cliente, trabajo o equipo según a qué pertenece.
  3. Prepara el formato. Acuerda etiqueta, opciones cuando proceda y lugar en el formulario.
  4. Ensaya casos distintos. Introduce datos ficticios, guarda y vuelve a consultar la ficha.
  5. Revisa su utilidad. Comprueba si realmente ayuda al siguiente paso del servicio.

La configuración se gestiona desde administración. Cuando un campo deja de utilizarse, se puede desactivar para conservar los valores existentes. Antes de cambiar su significado o sus opciones, conviene revisar las fichas que ya lo utilizan: una nueva etiqueta puede alterar cómo interpretas un dato antiguo.

También concretamos qué información necesita consultar cada perfil mediante usuarios y permisos. Un campo adicional no debe presentarse como un sistema independiente de permisos por campo.

Empezamos por el dato que más veces falta al preparar el servicio.

Cuéntanos qué acaba hoy en notas, mensajes o papeles y dónde lo busca tu equipo. Preparamos contigo una configuración que se adapte a tu negocio, con tu marca y los ajustes acordados. La implantación con tu identidad recoge el alcance general de la adaptación.

1 usuario: 36 €/mes + IVA · 2 usuarios: 65 €/mes + IVA. Implantación inicial: 290 €. Para tres o más usuarios preparamos una propuesta específica. Consulta precios y alcance.