
Una base comercial que tu equipo reconoce
Catálogo de servicios y productos.
Deja de reconstruir cada concepto.
Cuando el mismo servicio aparece con nombres, unidades o precios distintos, revisar una propuesta cuesta más tiempo. En WEBRINDE Business organizamos contigo un catálogo de servicios y productos para mantener referencias reutilizables en la documentación comercial.
Una buena ficha explica qué estás vendiendo.
ServicioLimpieza de sueloUnidad de referencia: m²
La cantidad corresponde a la superficie valorada.
SuministroEnvase de productoUnidad de referencia: unidad
La cantidad corresponde al número de envases ofrecidos.
Ejemplo ficticio de organización comercial. No presupone existencias ni tarifas sectoriales preinstaladas.
El catálogo permite registrar el tipo de elemento, código, categoría, nombre, descripción y unidad. «Revisión» puede significar actuaciones distintas; «Revisión preventiva de equipo, por unidad» aporta una referencia que después se puede completar con el alcance concreto del trabajo.
La unidad puede expresarse como hora, día, unidad o metro cuadrado. Conviene que el nombre, la descripción y la unidad se entiendan juntos: así quien prepara el documento sabe qué cantidad introducir y quien lo recibe entiende qué se ha valorado.

El catálogo es el punto de partida de los conceptos. El programa de presupuestos organiza la propuesta para un cliente; esta página se centra en preparar la base que utilizarás al construirla.
Precio de venta y coste interno tienen destinatarios distintos.
La ficha admite precio de venta, coste interno e IVA. La consulta de costes y diferencias entre venta y coste depende del permiso sobre información sensible. Durante la implantación concretamos qué necesita consultar cada perfil de tu empresa.
Una tarifa reutilizable aporta coherencia, pero no demuestra por sí sola la rentabilidad final del servicio. El desplazamiento, el tiempo empleado o un gasto específico pueden cambiar el resultado del encargo. El análisis del trabajo se complementa con horas, costes y rentabilidad.
Trabajo con tu forma de presupuestar: tarifas por actuación, unidades de obra, horas profesionales o conceptos de suministro. La adaptación se define alrededor del negocio y de los ajustes acordados.
Del concepto habitual a la cantidad de este cliente.
En la edición de un presupuesto puedes elegir un elemento activo del catálogo e indicar la cantidad. Al añadir el concepto, se incorporan a la línea su nombre, descripción, categoría, precio de venta e IVA. Después corresponde revisar la propuesta completa antes de utilizarla comercialmente.

Ejemplo ficticio: una empresa valora 80 m² de limpieza y ofrece dos envases de producto por separado. Mantenemos las referencias y sus unidades para que cada cantidad pueda interpretarse dentro de la propuesta. Esa organización evita convertir una excepción de un cliente en la nueva definición del servicio habitual.
La documentación emitida se consulta en facturación. Reutilizar conceptos no implica emitir facturas ni registrar cobros de forma automática.
Mantener el catálogo también significa retirar referencias.
Puedes buscar por nombre, código, categoría o descripción y consultar los elementos de una unidad de negocio. La ficha permite activar o desactivar un concepto. Desactivarlo lo retira de la selección de elementos activos, sin utilizar esa acción para borrar el histórico de documentos.
Un catálogo corto y comprensible suele ser más sencillo de mantener que una lista donde cada variante de un trabajo se convierte en un servicio nuevo. Al preparar el arranque, revisamos contigo qué conceptos son habituales, cuáles necesitan explicación y qué excepciones conviene redactar dentro de cada propuesta.
Dos límites que conviene conocer al reutilizar tarifas.
¿Cambiar la tarifa del catálogo actualiza los presupuestos anteriores?
El uso revisado copia datos del concepto a la línea del presupuesto. No se plantea una actualización retroactiva automática de documentos anteriores; una propuesta existente debe revisarse por separado.
¿Registrar productos significa disponer de un control de existencias?
Esta página describe referencias comerciales reutilizables. No presenta el catálogo como un sistema de stock, reservas de almacén o movimientos de inventario.
Empezamos por las referencias que más utilizas.
Enséñame cómo nombras tus servicios, en qué unidades los presupuestas y qué diferencias de precio necesitas conservar. Preparamos contigo una organización que tu equipo pueda mantener, con tu marca y los ajustes de implantación.
1 usuario: 36 €/mes + IVA · 2 usuarios: 65 €/mes + IVA. Implantación inicial de 290 €. Para tres o más usuarios se prepara una propuesta. Consulta los precios y el alcance.
Utiliza solo datos ficticios en la demo. La configuración de tu actividad se concreta durante la implantación.