Auditoría web y SEO
Descubre qué está
frenando tu web.
Antes de invertir en cambios, conviene saber qué ocurre. Los profesionales de WEBRINDE revisan tu página, detectan obstáculos y ordenan las mejoras para que puedas decidir con criterio.
¿Pocas visitas?
¿Pocas consultas?
No es siempre el mismo problema.
Una web puede tener dificultades para aparecer en Google. Otra puede recibir visitas, pero no explicar bien el servicio. Y otra puede perder contactos por un formulario que no funciona o un teléfono difícil de encontrar.
Una auditoría ayuda a distinguir los síntomas de los problemas que conviene resolver.
Qué pueden revisar.
Acceso e indexación
URLs, enlaces, etiquetas de indexación, canonical, sitemap y otros elementos que afectan al rastreo.
Contenido y búsquedas
Servicios, títulos, encabezados, páginas repetidas y correspondencia entre lo que busca el cliente y lo que ofrece cada página.
Uso y conversión
Lectura en móvil, navegación, velocidad percibida, botones, formularios y facilidad de contacto.
Conclusiones para actuar.
El alcance se acuerda antes de empezar: páginas que se analizarán, herramientas disponibles, accesos necesarios y formato de entrega.
La revisión puede incluir un informe con evidencias, problemas detectados, prioridades y propuestas de intervención. Si se compara con competidores, se concreta el servicio, la zona y las búsquedas de referencia.
Las posiciones observadas en una búsqueda dependen, entre otros factores, de la ubicación y el momento. Una comprobación puntual no representa por sí sola toda la visibilidad del negocio.
¿Necesitan acceso a WordPress?
Una revisión pública permite comprobar muchos aspectos. Para estudiar configuración interna o datos de Search Console y analítica puede ser necesario un acceso específico, acordado previamente.
¿La auditoría incluye corregir los problemas?
Solo si las correcciones se incluyen expresamente en el presupuesto. El diagnóstico y la ejecución se detallan para evitar confusiones.
¿Puedo pedir una revisión si todavía no sé qué necesito?
Sí. Basta con compartir la dirección de la web y explicar qué te preocupa: pocas consultas, mala imagen, pérdida de visitas o dificultades de uso.
Tras la revisión, puede tener sentido una renovación web o una intervención de posicionamiento SEO.
El siguiente paso empieza
con tu proyecto.
Envía tu web o describe tu negocio y qué necesitas mejorar.